En la Región de las Américas, se estima que hubo 32.065 nuevos casos de cáncer en 2020 en niños de 0 a 14 años; de ellos, 20.855 casos ocurrieron en países de América Latina y el Caribe.
La organización sanitaria internacional ha advertido que, el cáncer en la población infantil no se puede prevenir ni detectar por métodos de cribado. Sin embargo, algunos indicios que facilitan el diagnóstico oportuno son: cansancio o fatiga permanente, dolor de cabeza o vómitos, dolor permanente en los huesos, aparición de bultos o hinchazón (especialmente en el cuello, las axilas o la ingle), pérdida de peso inexplicable, palidez, moretones o sangrado, pérdida de la coordinación o del equilibrio.
En el país, según los datos de la Cuenta de Alto Costo, el año pasado se registraron 7.801 menores de 18 años con algún tipo de cáncer; la leucemia linfoide aguda (LLA) es la patología oncológica más frecuente en el país en ambos sexos. En lo que respecta a la carga de enfermedad en el país, se estima que por cada 1.000.000 de habitantes menores de 18 años, se reportaron 61,3 casos nuevos y 543,5 casos totales o prevalentes.
ABC del cáncer infantil en Colombia
En este artículo, CONSULTORSALUD presenta los detalles más relevantes sobre el cáncer infantil en nuesto país, de acuerdo con los datos consultados en la plataforma SISPRO para los años 2021 y 2022. En el penúltimo año, la plataforma registra 40.429 niños y jóvenes atendidos, mientras que en el año anterior, 32.159. Cabe tener en cuenta que la información correspondiente a 2022 todavía no ha sido cargada por completo al sistema de información.
Desde una mirada territorial, el mayor número de niños y jóvenes atendidos por cáncer en los últimos dos años se ubican en Bogotá D.C. con el 13.47% del total, Valle del Cauca con el 9.3% y Antioquia con el 8,72%. Sin embargo, en el listado de las 10 entidades territoriales también se encuentran Santander, Cundinamarca y Atlántico, como se evidencia en la gráfica:
De acuerdo con la categorización de la plataforma, los tumores de comportamiento incierto o desconocido ocupan el primer lugar con 15.930 niños y jóvenes atendidos; el melanoma y los tumores malignos de piel se ubican en segundo lugar con 15.248 atendidos, los tumores malignos del labio, cavidad bucal y faringe se encuentran en tercer lugar con 10.714 personas que recibieron atención por esta causa.
Dentro de la primera categoría, los tumores desconocidos del ovario son los más frecuentes, con 2.680 niñas y jóvenes entre los 0 y 18 años atendidas. También se reporta un alto número de personas atendidas por tumores desconocidos de la piel (2.379) y por tumores de la cavidad bucal (10.714).
Si bien la CAC indica que la leucemia linfoblástica aguda es el tipo de cáncer más diagnósticado en el país, los registros de SISPRO ubican a la categoría a la que pertenecen (tumores malignos del tejido linfático, de los órganos hematopoyéticos) en cuarto lugar. Según la plataforma, se han atendido 8.918 niños y jóvenes.
¿Cómo se atiende el cáncer infantil en el territorio nacional?
La información registrada en SISPRO entre 2021 y 2022 muestra que el régimen subsidiado es el que más niños y jóvenes atiende con patologías oncológicas: 36.097, el régimen contributivo registra 28.100 atendidos entre los 0 y 18 años. Adicionalmente, en los regímenes de excepción y especiales se cuentan 1.292 menores atendidos. Sin embargo, llama la atención que 1.293 registros no están clasificados en ninguno de los regímenes del sistema.
En otras palabras, desde el régimen subsidiado se atendieron el 53.97% de niños y jóvenes afectados con cáncer en el país y desde el contributivo al 42.01%.
En cuanto al nivel de atención, la plataforma muestra que en los dos últimos años, los menores fueron atendidos mayoritariamente en el primer nivel (13.552). Sin embargo, la información podría ser inconsistente, ya que hay 48.030 niños y jóvenes que recibieron atención por patologías oncológicas pero este aspecto no fue debidamente categorizado.
Cada segundo lunes de febrero desde 2015, a nivel mundial se conmemora el día internacional de la epilepsia. Esta condición del sistema nervioso central (SNC) es el resultado de anomalías en la actividad cerebral que causan convulsiones en la persona afectada, siendo este el principal síntoma (pero no el único). Otros signos que pueden acompañar las convulsiones son: movimientos espasmódicos en brazos y piernas, rigidez muscular, episodios de ausencias, pérdida del conocimiento y síntomas psicológicos como miedo o ansiedad.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 50 millones de personas padecen este trastorno neurológico, convirtiéndolo en el más común a escala global; del total de individuos, el 80% de ellos reside en países de medianos y bajos ingresos. Asimismo, la autoridad sanitaria resalta que, aunque se trata de un trastorno de causa desconocida en cerca del 50% de los casos, en otros se asocia a diversos factores, entre los que se encuentran:
- Infecciones cerebrales como meningitis, encefalitis o neurocisticercosis.
- Daño cerebral por causas prenatales o perinatales (hipoxia o traumatismos durante el parto, bajo peso al nacer).
- Accidentes cerebrovasculares que limitan la llegada de oxígeno al cerebro.
- Traumatismos craneocencefálicos que revisten gravedad.
Consecuencias de la epilepsia sobre los sistemas de salud:
Según los últimos datos publicados por la OMS (corte a 2022), la epilepsia representa un 0,5% de la carga de morbilidad mundial (teniendo en cuenta el tiempo, que combina los años de vida perdidos como consecuencia de una muerte prematura y los años de vida vividos sin gozar de plena salud). Al respecto, la autoridad sanitaria también destacó que, el impacto económico de la epilepsia sobre los hogares dependen directamente de a duración y gravedad de la enfermedad, la respuesta al tratamiento y el entorno de atención de salud.
En ese sentido, cabe tener en cuenta que la epilepsia tiene tratamiento, diseñado para controlar las convulsiones. Sin embargo, un estudio de la OMS reciente reveló que la disponibilidad media de medicamentos antiepilépticos genéricos en el sector público de esos países era inferior al 50%, lo cual puede ser un obstáculo para acceder al tratamiento.
También vale la pena mencionar que, el 25% de los casos de epilepsia son prevenibles reduciendo ciertos factores de riesgo como el control de la hipertensión arterial o evitación del consumo de alcohol y tabaco. No olvide leer: Estos serían los lineamientos para la atención en salud con enfoque de género
Epilepsia en Colombia:
CONSULTORSALUD se suma a la visibilización de la epilepsia con datos específicos para Colombia, tomados directamente desde la plataforma SISPRO. Entre 2021 y 2022, en el país fueron atendidas 261.356 personas por esta causa; de ellas, 184.534 fueron individuos que recibieron atención por epilepsia no especificada.
